Sentado en el techo con una taza de té, espero el alba. Aguardo la luz de las preguntas descarnadas.
Ya saben, no es mucho lo que dura el aire tan pálido.
Como siempre, el parto del día será con dolor.
Y esperanza.
hago fotos, de vez en cuando escribo, en Buenos Aires, Argentina.
Estás entrando a un blog casi secreto o muy exclusivo, o íntimo. O sea uno de los menos visitados de la tierra.