martes, 2 de abril de 2013
Tratar con extraños
(Días atrás armé el rompecabezas con fotos que nunca había abierto: pedazos de las últimas horas del diario Crítica, cuando mirábamos películas en la redacción tomada y era inminente el cierre definitivo)
domingo, 30 de diciembre de 2012
Leve fin del mundo
lunes, 17 de diciembre de 2012
miércoles, 21 de noviembre de 2012
Conocer el futuro
En la revista Anfibia trabajamos mi hermano Fernando, ocasionalmente, y yo todo el tiempo (bueno no es verdad pero a veces siento eso). Ayer nos llegaron las inspiradas imágenes de otro fotógrafo de apellido Carrera, que no es pariente nuestro que yo sepa.
Virginia, la jefa de arte, preguntó en el chat: ¿cuántos Carrera podrían caber en Anfibia? Cristian, el director, opinó que un equipo de fútbol de Carreras sería suficiente.
Cuando yo era chico, mi padre decía que sus cuatro hijos varones formaríamos algún día un equipo de polo magnífico.
Lo cierto es que no salimos muy polistas.
Pero ésa es una larga historia, que algún día tal vez escriba.
(mientras, esa historia me escribe a mí).
martes, 11 de septiembre de 2012
Al sol de todos los cielos
De una carta de Dylan Thomas a su novia, citada por Andrés Barba en Ha dejado de llover
miércoles, 23 de mayo de 2012
hay vida hay esperanza
No estoy listo para destrozarlo.
lunes, 7 de mayo de 2012
jueves, 2 de febrero de 2012
No son transparencias
¿Por qué usar película? Todavía.Mi primera respuesta fue tan sincera como superficial: razones plásticas.
Por suerte a veces no importan las cámaras.
Supongo que muchas grandes fotos son sencillamente grandes ideas.
Pero algo ocurre con la espuma de los días.
Las fotografías digitales resultan perfectas prótesis. Memoria postiza y bella. En ocasiones frágil.
Las fotografías analógicas también se han vuelto fáciles de olvidar.
Sin embargo, permanecerán como fetiches. Aunque nadie piense en ellas.
Serán siempre pedazos de experiencia. Tan reales para los creyentes como los recuerdos o el ruido de la lluvia que escucho ahora sobre los techos de Buenos Aires.
sábado, 7 de enero de 2012
Equilibrio
miércoles, 21 de diciembre de 2011
21 de diciembre
Diez años exactos atrás hice esta foto. Podría decir tantas cosas. Pero es tarde y digo tres de importancia bien dispar: que el día anterior la Argentina había explotado y había humo y sangre en la calle. Que por esos días me quedé sin trabajo, tenía rollos de 120 en la heladera y pensé que podía volverme fotógrafo. Que cuando disparé la Rolleiflex aquel primer día del verano, una señora que tomaba sol sobre una piedra se dio vuelta y me dijo "¿hiciste la foto, no?
jueves, 15 de diciembre de 2011
Trabajo (II)
sábado, 5 de noviembre de 2011
domingo, 30 de octubre de 2011
Palabras mágicas
Estoy en un rincón de Buenos aires Photo pensando en el tiempo que pasó desde que puse por última vez algo en este sitio.Mañana domingo volveré a pasar el día en el Palais de Glace. Si vienen me encontrarán igual que ahora, parado entre mis trabajos sin saber muy bien qué hacer. Porque este año me ofrecieron una sala (Espacio Edo-Artis) y por primera vez yo también hice mi sacrificio en el altar de un Dios aficionado a premiar y abrumar a sus fieles tirando aquí y allá algunos puntos rojos enloquecedores.
Ah, por otra parte: no he vuelto a estar solo desde que, dos meses atrás, escribí "soy el hombre más solitario que conozco". Tal vez eran palabras mágicas (de hecho mi vida dio un vuelco que agradezco). Comprenderán que no les puedo asegurar que funcionen siempre; mucho menos que los resultados los hagan felices. Aunque me gustaría.
lunes, 22 de agosto de 2011
No estamos solos
Me he vuelto la persona más solitaria que conozco.
Pero, bueno, los solitarios no conocemos mucha gente. Así que la primera afirmación significa poco más que nada. Es muy probable que haya seres más solitarios que yo, eso lo entiendo. Pero no los conozco.
Ayer fui al Zoológico a tomar unas fotos. El Zoo apenas habla de los animales. Nos retrata como especie. Señores de este mundo, solitarios en el universo.
La soledad es una percepción engañosa.
Puede hacer que te sientas especial: el único animal fuera de la manada, perdido en la noche bajo las estrellas heladas.
Las estadísticas dicen que en el mundo hay cada vez más personas solas. Un ejército formidable, que desfila solitario cada vez que se pone el sol.
(Extraña fuerza que no resistiría un abrazo).
viernes, 22 de julio de 2011
Canción

Yo sé que mientras existamos
recordaremos
y que el tiempo
transforma todo amor
en casi nada
Roberto Carlos
(Me gustan las malísimas traducciones de las canciones de Roberto Carlos, porque la torpeza les hace decir cosas inesperadas, cosas que no podrías jurar que digan, pero tal vez te gustaría que dijeran).
domingo, 29 de mayo de 2011
Rojo y negro

Cuatro o cinco días atrás escribí "renacer" en el espacio de mi agenda correspondiente al domingo 29 de mayo, o sea hoy.
He pasado el día de mi renacimiento durmiendo, mirando los diarios por encima, llorando de a ratos, comprando una remera roja, caminando por las calles de siempre bajo un sol distante.
Traté de mantener cierta elegancia.
Un recién renacido no arrastra los pies, me advertí, por si acaso.
También hoy, antes de que se haga muy tarde, intentaré hacer funcionar mi vieja ampliadora, que jamás anduvo muy bien. Hasta puede que copie algunas fotos en blanco y negro. ¿Para qué? Ehh, tal vez sean pequeñas fotos para regalar por ahí, para dárselas a la gente en la mano... no lo sé, aunque me comporto como si lo supiera.
viernes, 22 de abril de 2011
Otra vez fotografiando para periódicos
martes, 12 de abril de 2011
Asistiendo a la desaparición de un "nosotros"
viernes, 18 de marzo de 2011
Seguridad
domingo, 23 de enero de 2011
viernes, 31 de diciembre de 2010
Ser Dexter
Si supiera qué hacer lo haría. No me importarían las consecuencias.Pero aquí ando, sin trabajo y casi sin tiempo libre (pensar que estás sin trabajo puede llevarte el día entero).
A la noche, para distraerme un poco, veo a Dexter, el empleado de la policía de Miami que habitualmente mata fuera de la ley en cada capítulo.
Pobre Dexter, de chico vio descuartizar a su madre. Desde entonces a todas partes lo acompaña un pasajero oscuro que lo empuja a matar.
Pero eso no es lo peor: lo realmente difícil es pasar desapercibido. Si no quiere llamar peligrosamente la atención, Dexter debe lograr una sutil representación de lo normal. Para eso debe descubrir las razones de cosas como los celos, los chistes de oficina y las fiestas de cumpleaños.
viernes, 24 de diciembre de 2010
domingo, 3 de octubre de 2010
adiós a Punta Indio
sábado, 19 de junio de 2010
Zig-zag
Llevo una vida lejos de mi madre. No sé si eso tendrá remedio algún día. Ahora mismo nos separan y nos unen mil trescientos kilómetros de rutas estropeadas que zizaguean en el mapa entre pequeños círculos, estrellitas y vías de ferrocarril. Los últimos años encontramos un atajo: prestarnos o recomendarnos libros. Tiempo atrás ella me dio su ejemplar de Todos los nombres, de José Saramago. Se me han perdido los alrededores de ese libro (una época por demás confusa); no olvido la atmósfera de Todos los nombres.
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Pasó el tiempo, ya saben, el tiempo siempre está pasando.
Saramago ya se encuentra mal de salud cuando me toca fotografiarlo en el lobby del Alvear. Le propongo que nos vayamos de ahí, que hagamos las fotos en cualquier otro lado. Empieza a refunfuñar, negándose a medias, yo le hablo de un patio con adoquines y tilos. Dice: "¿Y como a cuánto queda eso de aquí?".
Las agrias señoras de la recepción del Recoleta casi se mean al verlo llegar. Saramago les estrecha la mano una por una. Con la misma cortesía antigua más tarde busca su pluma y dedica mi flamante ejemplar de Ensayo sobre la ceguera. Apenas escribe "Eduardo" pienso que pude pedirle una dedicatoria para mi mamá. Tarde. Saramago sonríe cuando volvemos cruzando la plaza. Los dos sabemos que en el hotel esperan asistentes, periodistas y agentes literarios que estarán mirando sus relojes con incredulidad. Pero caminamos despacio, porque sus pasos se han cansado. Y tal vez porque mientras la ciudad está en sombras hay sol todavía en plaza Francia.
lunes, 7 de junio de 2010
Acción
domingo, 23 de mayo de 2010
Lo bello y lo triste
A quien visite las ruinas del diario Crítica le ruego escuchar por el camino canciones muy melancólicas. Es mejor que la desolación sea un lugar normal al entrar a la redacción, a la que seguimos yendo por compañerismo, costumbre y por si algún día nos pagan.Hace poco me pidieron una foto para la subasta a beneficio que hace Christie's en el Malba. Dudé de participar esta vez, tal como marchan las cosas, pero les envié esta foto. Ayer me la devolvieron. Educadamente me plantearon si no tenía una menos triste.
Una lección de estética que ahora, con un pie y parte del otro en la calle, debiera considerar.
miércoles, 21 de abril de 2010
Cada vez que decimos adiós
Yo era muy joven y el verano eterno porque no había futuro.
Ni el sol de enero nos quitaba la ropa negra. ¿Qué habrá sido de mis borceguíes con superpoderes?
Una mañana, cuando la inflación empezaba a entrar por las ventanas, recibí una llamada de larga distancia. Era una oferta de trabajo, pero sentí como si me hubiesen invitado a vivir en una película de Almodóvar. Nunca había estado en Europa.
Un amigo me llevó al aeropuerto en un auto destartalado. Hablábamos a los gritos. Durante el vuelo pasaron películas malas que vi de principio a fin. Recuerdo todavía la escena de dos tipos en sillas de ruedas tratando de chocarse y hacerse daño. Dos pilotos de autos de carrera que se habían accidentado (uno era Tom Cruise).
En Madrid las calles estaban heladas y oscuras en pleno mediodía. Yo arrastraba una maleta estúpidamente grande. En la estación de Chamartín tiré mis lágrimas, que empapaban un anticuado pañuelo de tela.
Pasó el tiempo y otro avión me trajo de regreso a Buenos Aires. Los álamos de la Riccieri reían al sol como años atrás. Ahí estaban a los costados los mismos grises monoblocs con las estrías anaranjadas del óxido. Las ventanas donde siempre habrá ropa secándose.
En las fotos de ese día no paro de sonreir. Miro a la cámara y sonrío, capaz de jurarles que he vuelto al verano que un día abandoné empujando una valija inútilmente grande.
miércoles, 31 de marzo de 2010
Todos los veranos fueron felices

En otoño vuelvo a Punta Indio. El pueblo está callado y amable, el sol, definitivamente amarillo. En mi casa solitaria encuentro un perfume de verano que ya no está cuando quiero atraparlo. Igual lo intento. Sé que no tengo mucho tiempo, que el verano pasado pronto será apenas un recuerdo feliz porque las penas del verano se olvidan. Pienso rápido: tal vez sean el filtro solar, las ojotas y las esterillas, las evidencias del estío por toda la casa. También las risas y el vacío de quienes iban y venían hace nada bajo el sol y ahora entreveo en el recuerdo caminando hacia el río con la piel descubierta, despreocupados porque el futuro es inofensivo.
sábado, 20 de marzo de 2010
(gracias)
Tantas veces reviso el correo con expectativas no muy realistas. Sin embargo ayer había mucho más de lo que cabía esperar. El mensaje de Andrés D'Elia traía la foto y decía lo siguiente:"¿Cómo se mide el dolor, la tristeza o el miedo? Me encontré a este tipo con su hijo en el final de la tarde, trataba de descolgar el barrilete con una cinta métrica. Su esfuerzo inútil revelaba la exacta dimensión de la tragedia."
Le contesté preguntándole si le parecía bien que subiera su foto y sus palabras.
Dice Andrés que está orgulloso de compartirlas con ustedes.
lunes, 8 de marzo de 2010
Ser

Escribo fotógrafo. Porque en los formularios el espacio siempre es poco y donde dice "ocupación" no cabrían cosas del estilo cumplir horario en una redacción que se cae a pedazos, enloquecer mirando cada dos minutos la hora en las computadoras, rogar que pase el día para volver a la calle...
Conozco a un dibujante y pintor que pone artista, y no miente. Incluso su tarjeta personal dice “fulano, artista”.
Un día bastante lejano yo también decidí que era un artista. No lo consulté con nadie. Tampoco sabía bien qué se espera que haga un artista. Pero, a pesar de haber ganado mi pan con una docena de trabajos distintos, no sabía ser otra cosa. Así que apoyé una espada en mi hombro y me dije anda y vive tu vida de artista, buena suerte, amigo.
Ahora sé que me engañaba. Porque un artista es como un futbolista profesional, o algo así. Y no quiero mentirme más: no soy un futbolista profesional. No podría serlo.
La parte buena es que el falso artista Eduardo Carrera, con sus automatismos, sus reclamos y sus guiños, empezaba a pesarme a la hora de hacer mis fotos. Pero no es para festejar. Lo llevo como puedo. Ando por ahí, intento averiguar qué queda.
jueves, 11 de febrero de 2010
Semillas del árbol de la nostalgia

La ciudad quedó atrás como una gran explosión de película que todavía puede alcanzarme. Acelero hasta bajar de la autopista, sigo por la ruta 36, atravieso sus cuatro rotondas con pastizales, espío los pueblos dormidos al sol y los animales atropellados que se acercan dolorosamente hasta desaparecer. Por fin abro el casco para sentir el río que ya está en el aire. Minutos después estaciono la moto bajo el alero del rancho color eukanuba.
Tengo diez días de vacaciones. El día número once el mundo se derrama como en los planos antiguos en los que grandes tortugas sostienen la tierra.
Para el miedo recomiendo las estrellas de punta indio, que amenazan con hacerte desaparecer pero nunca podrían hacerte daño.
Cuando llegue el otoño, subiré fotos de vacaciones. Respetaré el género: fotos como amuletos del verano, perfectos recuerdos postizos para desenvolver durante el año. No encontrarán animales atropellados ni mundos que se derraman, espero.
jueves, 28 de enero de 2010
martes, 5 de enero de 2010
hoy gran baile en el pueblo fantasma
lunes, 7 de diciembre de 2009
walking around
vivo en el infierno, aunque a veces se me olvide, como anteayer caminando por el cementerio arrasado por el agua salada, entre los árboles muertos y las flores frescas y los huesos que esquivé con respeto y envidia. Y entonces, bajo la lluvia apunté con mi teléfono y envié esta postal, empapada de agua dulce y pensamientos nobles, a un par de números lejanos que yo sabía entenderían.pd: ahora, por si acaso, la cuelgo en este lugar.
martes, 17 de noviembre de 2009
domingo, 1 de noviembre de 2009
La importancia de saber idiomas
Un tiempo atrás, un puñado de productores agropecuarios determinó que existían suficientes razones celestiales y terrenas para emprender una larga marcha a pie hacia Luján.Yo, que hasta hoy desconocía esa decisión, abandoné mi casa a las 7 am para fotografiar su llegada a la Basílica de esa ciudad.
Hubo un acto con himno, misa, y muchos personajes importantes. En casos como éstos, mis editores se ponen realmente exigentes. No es que demanden fotografías bonitas o expresivas o reveladoras. Ellos quieren, por ejemplo, a Biolcattti con el rabino Bergman pero que no esté De Angelis y que si aparece De Narváez, esté enojado. O todo lo contrario. Nunca se sabe.
Por eso en 355 fotos les hice una suerte de abecedario con el que pueden decir casi cualquier cosa acerca del mundo a partir de Biolcatti, De Narváez, Alfonsín, Buzzi, Solá, Llambías, Bergman, y sus combinaciones.
Estaba guardando mi cámara cuando vi las chicas que salían de la iglesia. Les hice esa foto olvidable, como un extranjero que vuelve a su casa y dice cualquier tontería, pero en su lengua.
lunes, 26 de octubre de 2009
Ruta 36
Si por mi estado de ánimo fuese, el autobús campesino que me lleva de La Plata a Punta Indio tendría luces y sirenas de ambulancia. Pero ahí vamos todos en silencio.Sólo un idiota puede comprar el diario para distraerse en el viaje. Hambre, sequías, inundaciones. Las noticias del futuro son tan estimulantes como las de ayer.
Miro por la ventanilla procurando no ver nada que no sean colores, formas fugaces deshilachándose antes de perderse para siempre. De cuando en cuando me distraigo de mi propósito y veo fotos que haría. Una isla de álamos casi blancos contra el cielo de plomo. Una casa de chapa en medio de la nada; eso parece, pero antes de dejarla atrás advierto que la rodea un bosque de arbolitos ínfimos, pequeñas varas que el viento dobla (hace media hora por lo menos que está por llover desesperadamente).
Se me ocurre que a muchas de mis fotografías les sobran constataciones fúnebres, que derrochan encierro, oscuridad. Necesitan aire, frescura, despreocupación. Si hago fotos distintas, tal vez sea otro mi mundo. Quién sabe. No pierdo la esperanza.
domingo, 4 de octubre de 2009
domingo, 27 de septiembre de 2009
Platos voladores

Al costado del río hacían cinco grados bajo cero, pero esperamos hasta pasada la medianoche. Más temprano es realmente difícil divisar las naves espaciales.
Acompañé a los observadores de ovnis y humanoides para fotografiarlos mientras hacían su trabajo. Ellos tomaron muchas más fotos que yo. Hacían sus imágenes con una concentración extrema, pero apenas miraban los visores de sus cámaras.
Algunos siguen un protocolo con base científica. Hay quienes obedecen voces interiores o se dejan llevar por intuiciones repentinas. Pero todos fotografían sin interrupción y luego analizan las imágenes hasta la obsesión, en la búsqueda de círculos en el aire, formas imposibles, destellos que puedan desmentir, o cuestionar, la primera capa de una realidad que a tantos deja insatisfechos.
viernes, 18 de septiembre de 2009
miércoles, 9 de septiembre de 2009
Policiales


Los chicos del rifle estaban en un descampado al costado del barrio Pepsi, rodeados por el ruido de miles de bolsas de polietileno. Casi muero de miedo al cruzármelos pero ellos mataban perdices. Me llevaron a la tosquera de Varela, donde el fin de semana pasado, durante la ola de calor, se ahogaron dos chicos y también dos personas que quisieron rescatarlos.
Bárbara tenía ocho años y sonreía con los labios pintados de rojo casi naranja en la foto que tuve que fotografiar ayer. En policiales es importante tener antes que nadie las fotos de los muertos. El sábado a la noche Bárbara escuchó voces y se acercó a la puerta cuando dispararon sobre su casa en una venganza de narcos contra su padre. Alrededor de diez disparos en el entretiempo de Argentina-Brasil, según los vecinos.
El chico que abraza a su mamá no habla; espero que viva todavía en el hotel Gardelito, del Abasto. O que haya encontrado una casa. Al Gardelito van a parar personas que la policía desaloja. La mayoría de los huéspedes del Gardelito son chicos. La terraza está llena de ropa diminuta, colorida y desteñida, secándose al sol.
lunes, 31 de agosto de 2009
El secreto de Anabela Ascar
lunes, 24 de agosto de 2009
Por eso
Acabo de darme cuenta: espero que el blog me pinte como -y quizá algún día me transforme en- alguien interesante, alguien que se detiene con cierta regularidad a escuchar la respiración del mundo. Cosas así.Lo cierto es que ahora mismo ni mi parte del blog ni mi vida somos demasiado amables.
El despertador es un campanazo que me obliga cada día a levantarme y dar pelea, hasta muy tarde, haciendo casi todo a medias, con torpeza y a veces desesperación.
Por eso, por llevar una existencia de lo más común y corriente, no encontré todavía el momento de hablarles del Girograf.
Porque hice un aparato bastante extraño que se llama Girograf y en su panza tiene las entradas y comentarios de este blog. Lo hicimos con Hernán Giagante, socio creativo en esta fábrica de un solo producto. Lo presentamos con expectativas en la feria de libros de fotos reciente y ¡no funcionó! Falló la mecánica. El concepto, creo, sigue intacto. Y seguimos trabajando. Ya les contaré.
sábado, 15 de agosto de 2009
Apariciones
De acuerdo, nos iremos por ahí disueltos en la materia y la vida, sin sobresaltos, así es el olvido.Pero cuando el poder, a escondidas, mata a una persona y oculta su cuerpo, otras personas heredan su rastro, como si el agua tuviese que recordar el dibujo de una estela.
Los que quedan guardan frases, tardes, fotos, colores de ojos y otras cosas.
El domingo pasado hubo sol y tuve que fotografiar a Alejandro Pedro Sandoval Fontana. Alejandro es hijo de desaparecidos y no hace mucho que lo sabe. Hace poco supo también, y al principio, la verdad, no quiso saber nada, que quienes se hicieron pasar por sus padres se habían apropiado de él conociendo que era un bebé nacido en cautiverio.
Su vida, que había creído nítida como un cristal, de pronto tenía una grieta y un día se desplomó. Ahora fuma y dice que aceptar las cosas fue igual que quitarse una mochila muy pesada. Quiere saberlo todo, construye a sus padres con recuerdos ajenos. Al principio eran militantes borrosos; ahora más que nada son jóvenes enamorados para siempre.
Hace poco, en Entre Rios, le mostraron el Fiat bolita que usaban en días que Alejandro supone felices. Pensó en repararlo y ponerlo a nuevo. Después se le ocurrió que las huellas del tiempo eran importantes y era mejor dejarlo así.


























