Cada día nos deseamos las buenas noches. Por la mañana, el que abandona primero su cama deja café hecho para el otro.
Andamos en puntas de pie, cuidando cada movimiento.
Imposible no tropezar con el amor que hubo. Que está aun por toda la casa. Frío como un pez.
hago fotos, de vez en cuando escribo, en Buenos Aires, Argentina.
Estás entrando a un blog casi secreto o muy exclusivo, o íntimo. O sea uno de los menos visitados de la tierra.